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¿Sabes qué es la colorimetría en televisión? (III)

18 Feb 2014

¿Sabes qué es la colorimetría en televisión? (III)

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 Evidentemente, este término aparece en el mundo audiovisual cuando, hace ya bastantes años, se toma la determinación de dar el salto de la televisión en blanco y negro a la televisión en color.

Como veremos más adelante, la televisión utiliza la mezcla de tres colores para la reproducción de otro color determinado, o sea, como dije en el anterior post, utiliza la 4ª Ley de Grassman. Es por esto que para la correcta medida de las proporciones de los colores utilicemos la ciencia que lo mide. La colorimetría.

 Una forma más real, sería el conocer qué procedimiento utilizaremos para medir la respuesta en el órgano que nuestro cuerpo utiliza para tal fin ante estímulos de color, o sea, el ojo.

Por ello el color en la vida cotidiana relativiza su concepto dependiendo del ámbito en el que se utilice. Si hablamos en el aspecto fisiológico nos referiremos a capacidades visuales, el psicológico muestra las sensaciones en el observador, el mundo de la imprenta se refiere a tintes y pigmentos. Como es lógico, hay otros ámbitos, pero el que se refiere a nuestro estudio es el relativo al término de las longitudes de onda.

Teniendo en cuenta esta relatividad, para saber si esta medición es fiel a la realidad debemos compararla con una norma patrón. Actualmente existen muchas normas que regulan la percepción del color y que se utilizan para diferentes funciones (RGB, CMYK, IYQ, las cuales están más orientadas a los equipos y CIE, HSV que están más orientadas a los usuarios), pero nosotros nos ceñiremos a la que afecta a la generación de una señal de televisión, que es la norma CIE, y más concretamente la CIELUV.

Para saber como afecta la señal de la imagen que captamos con la imagen que vemos en el receptor, debemos primero saber como traduce esta señal nuestro ojo y así poder adaptar la colorimetría para televisión.

 El órgano responsable de la visión. El ojo humano.

 Antes de continuar con todos estos conceptos y de analizar como traduce o convierte una imagen nuestro ojo, creo que sería muy interesante que nos planteemos una cuestión que hace referencia a la subjetividad de la percepción del color.

Este ejemplo estoy seguro que se nos ha presentado en más de una ocasión. Veamos, supongamos que dos personas ven un objeto de color verde azulado ¿no?, pues bien, estoy casi seguro que ambas podrían definirlo como un verde turquesa, un verde agua, un verde claro, en fin, es tan grande la variedad de colores que el ojo humano puede percibir (entorno a los diez millones de colores) que como se suele decir para gustos los colores. A esto podríamos añadirle también que el propio ojo pueda tener algún tipo de problema visual, lo cual hace que el color en cuestión que hemos puesto de ejemplo no sea una característica propia del objeto en sí, sino más bien una percepción subjetiva que sólo esta en nuestro ojo y nuestro cerebro.

 Figura4

                                                                                                          Imagen©tilanotv.es                           

El ojo humano tiene un símil en el mundo real que es la cámara fotográfica, ya que la forma que tienen ambos de captar la imagen es muy similar. La luz entra con toda la información y es captada a través de la pupila, pasando por el iris, y formándose la imagen en una pared llamada retina, que en el caso de la cámara es la película.

La pigmentación que tiene es lo que denominamos el color de los ojos. Para obtener una imagen correcta, ésta deberá quedar perfectamente enfocada en la retina. Para ello hay varios puntos en el ojo donde se controla la cantidad de luz que entra y el foco de dicha imagen.

Lo primero que se encuentra la luz es la córnea, la cual por la propia curvatura que tiene ya desvía los rayos de luz, esto quiere decir que es el primer elemento que comienza a enfocar la imagen. Es una superficie externa transparente que carece de vasos sanguíneos y que recubre la pupila y el iris. Seguido a la pupila se encuentra un líquido que se llama humor acuoso que también desempeña la función de enfoque y que además nutre a la córnea.

A continuación se encuentra el iris, que es un músculo circular que controla el tamaño de la pupila que esta en su centro; ésta, al aumentar o disminuir su diámetro regula la luz que entra en el ojo a través del iris.

El siguiente elemento encargado de enfocar la imagen es el cristalino, que es una superficie cristalina, y que enfoca tanto los objetos que están cerca como los que están lejos.

Una vez que pasa estos elementos tenemos el humor vítreo, líquido gelatinoso encargado de hacer un nuevo ajuste de foco, aunque el último enfoque que se realiza y que tiene un carácter de suma importancia, lo hacen los músculos oculares, llevando al ojo a cualquier lado para que no se pierda el enfoque de la imagen.

Así podemos apreciar que el enfoque lo realizan en mayor o menor medida varias partes del ojo, pero el ajuste de la luz que entra en él sólo lo realiza el iris.

El siguiente paso que nos encontramos en el ojo para pasar una imagen de un objeto a impulsos eléctricos, se realiza en la retina.

La retina se encarga mediante unos elementos especiales pigmentados de transformar mediante una reacción electroquímica, la luz en impulsos eléctricos.

A estos elementos especiales pigmentados es a lo que se llaman fotorreceptores, y se trata de unas células pigmentadas que forman parte de la retina. En el caso del ojo humano, estos fotorreceptores son de dos tipos: los conos y los bastoncillos.

Los conos son más grandes y se encargan de mandarle al cerebro la percepción del color. Los hay de tres tipos, rojo, verde y azul, y se diferencian porque cada uno de ellos responde a una longitud de onda de la luz diferente, lo que significa que cada uno tiene un fotopigmento diferente, o  sea, cada uno es sensible a un tipo de color. Por este motivo en televisión se han elegido estos colores, para aprovechar las características fisiológicas del ojo.

Los bastoncillos (hay veces que se le denomina barras) son más delgados y muchísimo más numerosos. Estos son los que se encargan de decirle al cerebro que luminosidad tiene la escena que le está llegando. Son más numerosos y así podemos percibir imágenes en la que tengamos una baja luminosidad.

En escenas con baja luminosidad sólo trabajan los bastoncillos, y lo hacen en blanco y negro, de ahí que por la noche apreciemos más las formas que el color que tienen las mismas.

La primera fase en la percepción visual está localizada en estos  fotorreceptores. Estos se componen de millones de células que cubren la retina, donde se convierte en señales eléctricas que se transportan a través de unas células llamadas ganglionares, y que se unen al nervio óptico en una especie de manojo de cables que llevan estos impulsos eléctricos hasta el cerebro.

Figura5

                                                                                                       Imagen©tilanotv.es

Como habrás podido comprobar, la colorimetría y el ojo van estrechamente unidos, ya que ésta se basa en la percepción que el ojo tiene del color.

Así que en el siguiente post veremos con qué elementos hay que comparar para que el ojo perciba el color en relación a un patrón u otro. Estos patrones son los espacios de color.

¿Trabajas normalmente con uno en concreto? Puedes dejar tus comentarios más adelante.

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